domingo, 17 de enero de 2010

Dime coach...que ves.


Corres y corres sin descansar
adolorido tu cuerpo, te pide parar
La mente retumba de tanto pensar,
en esta patria amada que se hunde sin hablar.

Tu corazon late fuerte
entre montañas nevadas, cerros y mar,
no en lomas, ni campos, ni laguna
aunque en el fondo quisieras estar.

Que te amarren las trenzas perfectas
para escalar,
y los miedos espantes para decidir marchar...
De esta vida que te cuesta dejar
y buscar el camino para competir, triunfar
y verdaderamente amar.

La mariposa y su sombra



Que busca la mariposa
en el reflejo de su sombra?
La paz para decir lo que siente
mientras vuela entre las flores y rosas.
Ser honesta consigo misma
ser honesta con sus amigos.

Se inquieta cuando no la ven pasar
entre las espigas,
Se cansa cuando llama y llama
y no responden.

Subió un día la mariposa
por el camino prohibido,
Trato de compartir lo bueno,
trato de compartir lo malo.

Pero no entendio su vuelo.
Siempre espero palabras,
siempre encontró silencio.

Que buscaba la mariposa en su sombra?
Transparencia, compromiso,
apoyo y amistad.

viernes, 8 de enero de 2010

El ciclista...la abandono.


Hace frio...mucho frio,
hay lugares donde nunca antes bajaba así,
la naturaleza está brava, está triste,
los humanos la estan maltratando,
cuidemos de ella,
busquemos reconstruir lo perdido,
contactactemos de nuevo con ella.

domingo, 29 de noviembre de 2009

New York sin ti




By Nelly Guinand

Aquí fue la ultima vez que te ví,
Aquí fue que tristemente sentí
que te ibas poco a poco de mi .
Aquí fue que pensé,
que ya mi vida sería sin ti.


jueves, 19 de noviembre de 2009

Olor a vainilla



Un Noviembre ella se iría,
bajo la montaña y dejó su olor a vainilla sobre la almohada,
ya no sería lo mismo,
la mariposa iba volando y no lo sabía.
El escuchaba en silencio su vuelo que estremecia, 
 nunca pensó que ella
más nunca volvería,
esa mariposa que acariciaba siempre entre sus manos, 
que disfrutaba en silencio su compañía y
mientras bajaba con lágrimas en sus mejillas,
la luz de su nuevo camino encontraría.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Si mi mamá me enseñó , tú me enseñaste

by Toto Aguerrevere


Si mi mamá me enseñó a contar historias, tú me enseñaste a vivirlas. A comprender que son momento 
 efímeros y que la felicidad es un instante que se prende como una vela y se apaga con apenas un soplo. 
Por eso la importancia del momento para el recuerdo. Fotografías añejas de momentos felices que se van amontonando a medida que uno transita por las autopistas de la vida. Mis álbumes de fotos están basados en los tuyos de Suiza. Momentos que no volverán pero que te alegran uno de esos días grises cuando no vale la pena levantar la cámara para capturarlos.

Si mi mamá me enseñó la dirección de la vida, tú me enseñaste el poder de la aventura. De la emoción detrás de una idea de proyecto. Que todo es emocionante. Todo lo que nos rodea es objeto de inspiración; una oportunidad escondida en lo inoportuno. Si bien hay cosas que parecen aburridas, queda de nosotros darle el vuelco con tan sólo un pensamiento. Porque así es la vida. Para gozarse el proceso. Así sea haciendo una maqueta, una pintura, un blog o un negocio. A mirar a la gente por lo que son y por lo que pueden ser; no por lo que tienen. A fin de cuentas, jamás nos ha interesado las cuentas bancarias ni el destino en los viajes. Nuestro deleite es la conversación en el trayecto.

Si mi mamá me enseñó a valorar el entretenimiento de la cultura, tú me enseñaste a gozarme la cultura del entretenimiento. De no ver un concurso de música o la apertura de las Olimpiadas porque es frívolo, sino porque en realidad es una lección de geografía, de valores y de compañerismo entre naciones. Que si bien todo cuadro tiene un trasfondo, todo Óscar un mérito cinematográfico, toda moda una intención y todo edificio una historia estética, en el fondo verdadero la decisión de si algo es bueno queda en la valentía de decir a viva voz “me gusta o no me gusta”. Así no tengamos vela en ese entierro.

Si mi mamá me enseñó a valorar los momentos, tú me enseñaste a apreciar los detalles. Que los almuerzos largos no se terminan sin una revista de corazón abierta de par en par porque eso extiende la conversa. Que las tardes no se terminan sin tararear una canción mientras tú das vueltas interminables a un sencillo mechón de pelo entre los dedos porque eso trae recuerdos. Y que las noches no se van hasta que no se hayan contado los detalles de una fiesta en el desayuno porque compartimos la misma opinión que ninguna fiesta termina sin los comentarios del día después.

Si mi mamá me enseñó a amar a las personas, tú me enseñaste a quererlas. Por eso te quiero a ti, madrina bella. Un río de enseñanzas desde tus brazos hacia mi cabeza. Una pila bautismal que actuó como testigo que de ti saqué todo lo bello.-

Feliz Cumpleaños Nelly.

sábado, 24 de octubre de 2009

El Tiempo



EL TIEMPO es el regalo más preciado que tenemos porque es LIMITADO.

Podemos producir más dinero, pero NO más tiempo.

Cuando le dedicamos tiempo a una persona,

 le estamos entregando una porción de nuestra vida que NUNCA podremos recuperar. 

Nuestro tiempo es vida.

El mejor regalo que le puedes dar a alguien es tu tiempo

Doy gracias si regalas tu tiempo, 
 enviando correos, llamando o chateando.

Siempre regalare mi tiempo a mis verdaderos amigos
 porque esos minutos nutren y se que tambien a ellos.
 es un abrazo del alma.

lunes, 5 de octubre de 2009

La Abuela Cibernetica



A todas aquellas abuelas que en los últimos años se comunican y ven a sus hijos y nietos a través del computador, quisiera contarles mi historia de abuela cibernética.
Hoy día me siento viviendo como en las comiquitas de TV, los Supersónicos, aunque la verdadera historieta nunca mostró a los abuelos, sino al papá Súper, a la mamá Ultra a los hijos Lucero y Cometín, a la mascota Astro, a la muy trabajadora Robotina que limpiaba y al jefe el Sr. Cosmo.

Soñé hace unos años tener a mi Robotina, o una cinta transportadora, que ya hace años existe en centros comerciales y aeropuertos y el teléfono con cámara real, hoy ya es una realidad y de esa innovación es mi experiencia.

Primero fue la espera del largo parto, a través del Blackberry lo fuimos siguiendo paso a paso,en tiempo real, luego la primera foto enviada desde el celular y finalmente las primeras imágenes en Facebook.
Hasta aquí nada novedoso, pero ahora todas las noches, los abuelos cibernéticos se sientan frente al computador a ver a la niña en acción.

Un verdadero reality show de la nieta, de tan solo 20 días de nacida, cuando duerme, cuando grita escandalosamente de hambre y cuando la bañan. Hemos podido disfrutar de todos los procesos de la nueva niña, como la cambian, como le dan de comer, le sacan los gases y hemos podido verla observarnos a través de la pantalla. Definitivamente sentirme una abuela cibernética me ha acercado a disfrutar momentos que en el pasado me hubiese perdido.

Ya me veo contándole cuentos, cantándole y jugando con ella en un futuro por esta misma vía, lo que más me preocupa es que siempre me consideré de la “generación de jardín”, en donde monear matas, correr, patinar, fabricar carritos de garruchas, montar bicicleta, cazar grillos y chicharras eran la gran afición, hoy con el Wii, la computadora, los juegos de vídeos y la tecnología innovadora,
 no se a donde ni como vamos a jugar con la nieta.
Debo reconocer, que gracias a la tecnología puedo sentirme una Abuela Cibernética

jueves, 1 de octubre de 2009

La Estrella de la Princesa



By Rodrigo Galavis G. (1991)

Un día la princesa iba por el bosque y vio una estrella nacer, la quiso ir a coger y la misma se le escapó.
Al día siguiente, la princesa dijo: El que me consiga la estrella se casará conmigo. 
Pasaron tres días, tres semanas, tres meses y nadie había conseguido la estrella.

Hombres de todos los lados del reino buscando la estrella, para casarse con la princesa.

Un día un caballero le dijo:
---Si ese es el precio para casarme contigo, entonces buscaré una estrella y te la obsequiaré; 

El caballero movió cielo y tierra y no la consiguió. Cuando el caballero regresó le dijo a la princesa. 

---Recorrí medio mundo por esa estrella y nada, siempre las veo en el cielo y se me escapan, 
vengo a decirte que no hay estrella que se deje agarrar.

Una mañana pasó un labrador y le dijo a la princesa.
---Yo te la regalaré. El labrador busco en villas y castillas, montes y montañas, colinas, ríos y lagos
 y no consiguió ninguna que pudo atrapar.

Al atardecer de ese mismo día le preguntó un leñador a la princesa porque estaba tan triste? 
Ella le respondió. 
---Una estrella debe alcanzar el que conmigo se quiera casar.

-Yo construiré una escalera para alcanzarte tu estrella, pasaron, días, semanas y meses, 
hasta que un mañana el leñador se presentó frente al castillo con la escalera más alta nunca vista, subió y subió hasta que se perdió entre las nubes y nunca jamás volvió.

La princesa todas las noches se asomaba al balcón y siempre con nostalgia lloraba, desde lo lejos un pescador la divisaba y soñaba con casarse con esa bella princesa.

Una noche sin luna el pescador vio un rayo de luz que cayó en el mar, se acercó al lugar, 
y se arrojó a la mar y siguiendo la luz llegó hasta el fondo y se encontró con una estrella, 
se la llevó a la princesa y le dijo:
---Una estrella de mar os traigo y te la vengo a ofrecer. La princesa se sintió feliz y contestó:
---Tú eres el más inteligente y contigo me voy a casar, al cabo de unos días el pueblo celebraba la boda de su Princesa y el Pescador y fueron felices para siempre.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Desde mi balcon...mi terapia, mi paz

k

Realmente agradecida con Dios y la Naturaleza,
he vivido con colirio para mis ojos,

El Valle del Turbio, cada mañana.
Mi Ávila majestuoso desde la ventana de mi trabajo
Y hoy disfruto de este azul intenso que se pierde en el cielo
en este mi nuevo amanecer

Semillas


Venimos de semillas ....

martes, 15 de septiembre de 2009

Asi se vive en Venezuela, ya no se asombra nadie!!!!


Asi esta Venezuela para lo que en otros paises es noticia y de pagina de archivo criminal para muchos es uno mas de los sucesos del dia .
Ayer dia del cumpleanos de mi marido ,este recibe de mi querida comadre el siguiente mensaje de felicitacion:
"Feliz feliz feliz cumpleaños mi compadre querido no te había felicitado por qué pase todo el día secuestrada en un atraco en el banco venezolano de crédito de los palos grandes un atraco feo pero ya estoy bien! Te deseo mucha salud! Y éxitos"

A continuacion para aquellos que quieren conocer los detalles de la tarde de mi comadre que la imposobilito de desear temprano a su compadre la felicitacion por su cumpleanos,les copio la cronica que su hijo coloco en su blog.

Wisteria Lane, Caracas


Toto Aguerrevere
http://totoaguerrev ere.blogspot. com

Sólo un típico día en Wisteria Lane. Donde las amenazas de truenos siempre son las últimas en llegar, aún cuando el temor de un futuro temblor termine por arrancar a las lámparas de sus zócalos. Algún transeúnte perdido pide direcciones, el jardinero de la esquina lava la calle con manguera. Mientras llego a mi casa, Josefa chismea con la Josefa de al lado. Mi madre cornetea en el carro mientras me ve pasar caminando con una canilla y el periódico bajo el brazo, haciendo señas que va para el banco a hacer un deposito de último minuto. Un saludo digno de “Leave it to Beaver” de mi parte la despide. Entro a mi casa a servirme una Coca Cola. Ahhhh, el capitalismo puede apestar pero sabe rico. Una tarde más de música placentera, abriendo un documento nuevo para escribir alguna peripecia mundana ya olvidada. Todo en orden. Todo en paz. Tirémosle dos que tres cristofué en la ventana para ponerlo un poco más cursi. Interrupción del maldito/bendito Blackberry. Una estrellita roja indica mensaje. Odio que me interrumpan mientras escribo.


“¡Secuestrada en el banco! Estamos negociando. Estoy bien. 2 hombres con pistolas” es la lectura del mensaje. Atrás queda John Cougar Mellencamp cantando “Small Town” a todo volumen, la página en blanco, y una Coca Cola que terminará por volverse agua dulce a final de la tarde. Ahora sólo quedan los nervios: mi mamá está de rehén en un banco y no sé porque demonios sacó el celular para contármelo. Le mando códigos Morse: ¿Policía? ¿Refuerzos? ¿Me las tiro de Indiana Jones? “Llama a tu papá y dile que no le pude llevar la carta de referencia” es la respuesta. OK, o esto es Código Swahili para indicar que tengo que llamar hasta al mismísimo Señor Presidente para que descienda con Oliver Stone a filmar el final de lo que ha debido ser su documental o mi mamá seguro ya se cotorreó a los secuestradores y se ha convertido en una Patty Hearst que se disfraza de Jane Smith para mantener las apariencias con mi padre. ¡Demonios mujer, esto es de película! ¿Qué hago?


Decido bajar caminando hacia el banco. Por alguna razón todos los accidentes que ocurren en mi casa pasan en la misma calle. Mejor, no entrar en ello. “Ya llegó la policía” es el próximo mensaje en llegar. Yo le mando mensajes de Gurú para que se tranquilice, mi propia versión de Deepak Chopra para prisioneros. Al llegar, ya un ladrón se ha ido. Queda otro adentro. “Estamos negociando para abrirle la puerta. La gente está muy asustada.” Con la maraña de policías en frente, el segundo ladrón logra que le abran una puerta trasera y huye por la izquierda. “Estamos bien pero la gente está muy asustada. No nos dejan salir porque hay que esperar por la seguridad.” Larga espera. Me cuenta que empiezan a salir las drogas. Rivotril para una esquizofrénica, aspirina para una viuda, un Astor Azul que ella prendió sin ninguna vergüenza.



En la espera, sentado en la esquina veo a una cabeza asomarse por el ventanal. De repente me percato que es mi mamá saludando de la misma manera como Richard Nixon se despidió de los estadounidenses cuando renunció a la presidencia. Alivio. Llega la seguridad bancaria y el CICPC. No los dejan salir porque hay que rendir declaraciones. Vienen los cuentos por mensajes. El chisme crimini es el siguiente: Un señor entró con un periódico enrollado en la mano y lo puso en la puerta para que no se trancase. En el mismo momento en que lo hace, otro señor en la cola grita “Ya”. Éste salta por encima de los cajeros y comienza a apuntar con pistolas dignas de guerra para que abran las cajas (redobladas de dinero por ser quincena) mientras el otro apunta a mi mamá. Quieta.


Con saco en mano y varios millones, el primero huye. El otro se queda adentro tratando de ver como hace para escapar. Abajo en un sótano pide a una clienta que actúe de rehén. Le lanzan un sendo “como nié” calladito en la cabeza, lo que en términos reales se traduce en “silencio”. Un cajero se ofrece a bajar y así abrirle una puerta. A sabiendas que por ese acto puede morir y está traicionando al banco pues con esa apertura se va todo el dinero de los demás. Pero también sabiendo que con eso, está previniendo una balacera mal dada entre un gorrión (¿o gorilón?) enjaulado y algún enfrentamiento policial digno de Locademia de Policía. Esos, sabemos por Domingo Millonario en Venevisión y los sucesos de El Universal, siempre terminan mal.


Esos son los mensajes que me llegan mientras yo espero pacientemente en otra esquina tomándome una Coca Cola. Como si esperase que mi madre saliese del dentista o de la peluquería. Cinco horas después, con los dedos tatuados de negro y una citación para declarar como testigo, emerge triunfante del banco. Luego de haber ayudado a alguien que se desmayó y de enterarse, por mensajito, que a un primo secuestrado en una finca desde hace cinco meses lo liberaron hoy. La miseria se celebra. Total, el secuestro en Venezuela es como ir a McDonald’s. Está ahí, a pata e’mingo y es más común que una travesti en la Avenida Libertador.


Otro día más en Wisteria Lane. Ni el connato de lluvia se atrevió a abalanzarse sobre tan risueña tarde. Me resultó cómico ver desde mi esquina de observatorio Cajigal, mientras esperaba por mi P.R. (lamentablemente no “Padre/Representante” sino “Progenitora/ Rehén) como la vida continuó su camino para aquellos que ignoraban lo que adentro del banco ocurría. De un lado, unos quince plagiados rindiendo declaraciones. Del otro, más de cincuenta personas a cuenta gotas, bajándose de sus carros para sacar dinero del cajero. Sin sospechar siquiera que de haber llegado tres horas antes y decidido conformar algún cheque, su día “de mierda” como seguramente estarían pensando en sus cabezas sentados en el tráfico, verdaderamente sería una plasta.



Sincerémonos. La gente no se va de Venezuela porque le parece intolerable la situación política. La gente se va de Venezuela porque no hay whisky ni Rivotril que dé contra los nervios que produce la inseguridad de vivir en una zona como Wisteria Lane. A fin de cuentas ¿cuántos de nosotros hemos visto al Señor Presidente en persona? ¿10? ¿50? Cien a lo mucho. ¿Cuántos hemos visto a los ojos a algún matón? ¿500? ¿5000? Con que ya haya una sola persona que lo haya visto, que haya sentido el gélido abrazo de una pistola, que haya esperado por su mamá a las afueras de un banco, que esté rezando porque les llegue alguna señal de vida de alguien que salió de su trabajo y no volvió, ya es demasiado. Ese, es el precio que pagamos por vivir en un gueto al que nos gusta llamar Wisteria Lane.-



Toto Aguerrevere

http://totoaguerrev ere.blogspot. com



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Mi espejo

Recordandome de mi infancia

No quiero ver, lo que no se

De la Tierra

Fierro

Abrazo Natura


close nature

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